La actual crisis sanitaria mundial causada por el virus COVID-19 está causando alarma además de por sus síntomas y contagio, por la repentina necesidad de multiplicar infraestructura sanitaria, hospitales y camas para atender a los contagiados.

Arquitectura de Emergencia

La arquitectura en momentos de crisis y la construcción de emergencia requiere una aproximación muy diferente a la tradicional. El caso que está sirviendo de ejemplo en esta epidemia del coronavirus es el hospital Wuhan Volcan que se construyó en esta ciudad china en tan solo 10 días, entre el 24 y el 30 de enero.

Por supuesto, estos 10 días fueron jornadas marcadas por el trabajo intensivo e incesante. En menos de dos semanas se ha conseguido pasas del comienzo de la ejecución de la obra de un hospital a la admisión de los primeros pacientes.

Las imágenes son impactantes y descriptivas pero ¿Cómo e puede construir un centro médico con 1000 camas en tan poco tiempo?

China y Mano de Obra Organizada

Esta hazaña no es tan mágica y misteriosa como puede parecer. En realidad, los constructores chinos de han dedicado a hacer algo que tienen muy estudiado: son expertos en imitar técnicas y acortar tiempos. En este caso, la técnica de construcción utilizada ha sido la norteamericana. A esto hay que sumarle su gran capacidad de organizar grandes volúmenes de mano de obra.

De hecho, la construcción del Wuhan Volcan es una jugada que ya se tenía muy ensayada en china. Se ha reproducido el modelo del Hospital de Xiaotangshan que se construyó en Beijing durante la epidemia del SARS de 2003 en un plazo de tan solo 7 días.

Un Sistema de Construcción No Tan Novedoso

Las primeras fases de la obra han resultado especialmente llamativas, al revelar la gran organización e los constructores chinos pudiendo disponer de un número elevado de máquinas y excavadoras en perfecta coordinación.

El sistema de construcción es a base de estructuras metálicas prefabricadas que se acoplan y aseguran con tornillos. De esta manera no es complicado llegar a levantar un piso al día. Estas estructuras de preparan en fábricas y, cuando se colocan, ya se encuentran completamente montadas, con ventanas, instalaciones y decoración. No es una construcción tradicional artesanal de montar ladrillo a ladrillo, es más parecido a encajar vagones de tren.

Este sistema es extrapolaba a la construcción de hospitales militares y de campaña, como los que usan organismos como ACNUR o FAO. Los elementos pueden ser transportados por helicóptero y depositados en cualquier zona.

Aquí se Construye de Otra Forma. ¿Mejor o Peor?

La diferencia tan grande entre los 10 días del Hospital Wuhan Volcan y los 6 o 7 años que se tarda en ejecutar un hospital en España o en cualquier país europeo depende de a quién le preguntes. Unos te dirán que no es que ellos sean rápidos, sino que nosotros somos lentos. Otros te dirán que aquí se hacen las cosas por los cauces y las vías que aseguren la salud e integridad de los trabajadores, no vulneren sus derechos y la edificación resultante pueda gozar de una calidad y vida útil envidiable.

La verdad, como suele ser habitual, se encuentra a media distancia de ambos extremos. Las condiciones de trabajo, de seguridad y salud y normativa, además del Código Técnico de la Edificación y las exigencias del sector, hacen que en España se construya con mucha calidad. Esto también revierte en un mayor coste y plazo que, en principio, es algo que merece la pena. También es cierto que nos encontramos con plazos dictados por logística y por la Administración, además de otros intereses especulativos que alargan aún más esta tarea.