Cómo Evitar Sobrecostes en una Obra

Toda obra, ya sea grande o pequeña, requiere una inversión económica considerable y a tener en cuenta. Normalmente el cliente es ajeno al funcionamiento de todo el proceso que supone esta aventura, y la sensación de descontrol, o de que te pueden estar cobrando de más, está siempre presente. Te damos algunos consejos para que sepas cómo evitar sobrecostes en una obra.

ÍNDICE DE CONTENIDOS

  • Sobrecostes a los que te expones siempre
  • Sobrecostes que realmente puedes evitar
  • Una solución siempre fiable

No es raro que se den situaciones en las que el presupuesto firmado en un inicio, se vea modificado a lo largo de la obra, siendo el incremento final más que notable. 

Es como si se alquila un coche y al volver a dejarlo te dicen que en lugar de los 300€ firmados, ahora son 400€ porque no sabían que el seguro era ahora más caro y te lo tiene que cargar a ti. Algo realmente intolerable. 

Sobrecostes a los que te expones siempre

El caso anterior es un ejemplo sencillo y es importante saber que el mundo de la construcción es un poco más complejo. Sobre el papel, nadie está exento de tenerse que enfrentar a un sobrecoste debido, por ejemplo, a la aparición de algún vicio oculto. 

Por vicio oculto nos referimos a aquellos inconvenientes que aparecen en el transcurso de la obra y que interrumpen el normal funcionamiento de la misma. Un caso sería la aparición de alguna instalación enterrada que es necesario desviar, y que nadie sabía que estaba ahí. 

Si se realiza bien el trabajo previo al inicio de obra, es poco probable que esto ocurra, pero tiene que quedar claro que siempre existe esa posibilidad, por pequeña que sea.

Sobrecostes que realmente puedes evitar

Los gastos añadidos a los que nos referimos y que hay que evitar a toda costa son los relativos a las posibles negligencias de los diferentes agentes que intervienen. Es decir, del arquitecto, del aparejador y de la constructora.

Para poder evitar estos sustos y debido a la habitual desconfianza del cliente, es relativamente normal que este mire al margen de la constructora algunas de las partidas del presupuesto. Una muy habitual suele ser por ejemplo la de pavimentos y alicatados. 

Personalmente opinamos que no es algo que esté mal, pero es muy conveniente que estas cuestiones queden zanjadas antes del inicio de la obra, ya que si se empieza a revisar el presupuesto y consultar precios con otras empresas cuando está ya comenzada, los retrasos pueden ser muy considerable y no termina compensando. Por no hablar del malestar que es probable que se genere en todas las partes implicadas.

Una solución siempre fiable

Bajo nuestro punto de vista, lo mejor que puedes hacer es elegir cuidadosamente al arquitecto. Estos van a ser tu mano derecha durante todo el proceso, y debes asegurar de que te generen confianza, ya que debido a que nosotros somos los profesionales de la materia, es nuestra responsabilidad asesorarte para tomar las mejores decisiones. 

Por ejemplo, es nuestro despacho no nos limitamos a redactar el proyecto, sino que además, gracias a nuestra experiencia, facilitamos al cliente procesos como la contratación de un aparejador de confianza y sobre todo la elección de la constructora adecuada para el trabajo.

Es decir, es importante que el arquitecto que elijas, te acompañe en todo el proceso de principio a fin, para que te sientas acompañado y tengas la sensación de que estás en buenas manos. 

Por otro lado, si el proyecto que nosotros como arquitectos debemos realizar está definido como es debido, la constructora podrá presupuestar la obra con precisión, reduciendo prácticamente a cero la posibilidad de tener sobresaltos.

Este artículo se ha publicado en colaboración con PBS Arquitectura, nuestro estudio asociado en la península.

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