Cuando se contrata a un arquitecto para que diseñe una vivienda nuestra medida, la primera opción no suele ser la reforma integral, sino la de proyectar y construir su nueva casa de cero. Esto incluye, en la mayoría de los caso, localizar y adquirir un terreno y una previsión de gasto y financiación  de magnitud considerable. La reforma integral de una vivienda existente es una opción alternativa que, en muchas ocasiones, es preferible. 

Proyecta Tu Vivienda En El Centro De La Ciudad.

La reforma y rehabilitación de un inmueble existente es la opción más viable para quien prefiera vivir en el centro de la ciudad. Los núcleos urbanos más atractivos están ya muy consolidados y no tienen mucha posibilidad de construir un inmueble nuevo. Salvo demoliciones o solares que hayan conseguido permanecer sin edificar, resulta incompatible el querer construir y el poder hacerlo en las ubicaciones más atractivas de la ciudad. 

La Reforma Integral Ilusiona Más.

Un proyecto de edificio de nueva planta comprende una gran cantidad de elementos a diseñar y aspectos a tener en cuenta. Durante el desarrollo de una vivienda unifamiliar, por ejemplo, se destinan muchos recursos a cumplir con exigencias constructivas, normativas urbanísticas, movimiento de tierras, excavación, diseño, cálculo y ejecución de estructura, son alguno ejemplos. Muchas veces, un cliente particular puede empezar este camino con mucha ilusión, pero acabar exhausto debido al agotamiento que le han generado aspectos que no había contemplado inicialmente. En una reforma, el protagonista es el diseño. El volumen de aspectos técnicos, normativos, y obra en general es pequeño comparado con los recursos destinados al diseño de la vivienda y a aquellos aspectos que realmente generan ilusión en el cliente.

Rehabilitar Un Inmueble No Es Un Gasto, Es Una Inversión.

Un edificio nuevo construido en una ubicación mal elegida puede acabar teniendo un valor inferior al coste que ha tenido ejecutarlo. No tiene que ser a causa de que la localización no sea idónea, puede serlo en el momento de la compra, pero el desarrollo de las zonas periféricas en las que se encuentra este tipo de solar es difícil de predecir. También hay que tener en cuenta que los gastos financieros son dependen directamente del tamaño de la inversión que haya sido necesaria, y siempre querremos que nuestro proyecto suponga un valor añadido que, al menos, compense este gasto.

En una reforma integral, los márgenes a cubrir son mucho más comedidos. El caso perfecto es aquel en el que se adquiere una vivienda en mal estado de conservación pero buena ubicación. El proyecto que se desarrollase para esta vivienda aumentaría su valor por encima de la inversión que se ha hecho. Un inmueble de este tipo está mucho menos sujeto a cambios y sorpresas en el mercado inmobiliario y suele mantener un valor bastante constante, al encontrarse en un lugar atractivo de la ciudad y no tener competencia.